miércoles, 7 de septiembre de 2011

Lo inexplicable de una despedida.

Que si lo pienso, solo llevo siete días sin verte, pero es como una eternidad. Una semana sin tí y todavía siento tu olor y tu aliento tan cerca. Que cuando las lágrimas resbalan por mis mejillas no puedo evitar recordarte, extrañar tus besos y tus caricias. Que eras mi vida, y ya no estás aquí. Que te siento tan lejos que duele. Que ahora no se que voy a hacer, porque las borracheras ya no son suficiente para olvidarte. Y que por muchos cigarros que me fume no paro de pensar en tí. Que solo deseo tus labios y que te quiero. Y que no veo el momento de volver a estar entre tus brazos.

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